miércoles, 18 de junio de 2008

El descanso

Mira que ayer y el lunes por la tarde-noche tenía ciertos remordimientos por haberme saltado el entrenamiento del lunes, que consistía en 40' de trote "recuperador". Vale que estaba lloviendo, pero quizás podía haber hecho un esfuerzo o también hacer algo de rodillo suave, pero es que también notaba como que mi cuerpo no quería, no tenía ganas. Lo achaqué a que los lunes con tiempo lluvioso, la perrez del cuerpo aumenta. Total, que el lunes res de res.
Ayer en cambio, llegué a casa con la mente puesta en la horita de rodillo que me iba a meter, en lo que me apetecía dar pedales..., en fin, cosas de locos. Pero lo mejor es que a pesar de ser una sesión de 1 hora a ritmo lento, noté como mis pulsaciones apenas subían conforme aumentaba velocidad, cadencia, bajaba piñones, me ponía de pie.... vamos, que me encontraba a tope! Y es que creo que el descanso del lunes me vino genial, lo que yo creía que era perrez y vaguería era mas bien una pequeña saturación, y el cuerpo me estaba dando las señales de aviso. Y no es la primera vez que me pasa, ha habido unas cuantas en las que tras parar un día o dos, al retomar los entrenamientos me encontraba más fuerte, con mejores sensaciones...
En definitiva, que hay veces que nos obsesionamos con cumplir los planes de entrenamiento a rajatabla y quizás permitirnos de vez en cuando una pequeña válvula de escape nos proporciona la supercompensación que necesitamos para subir nuestro nivel.
Hoy afronto las series en pista con otro ánimo.

3 comentarios:

Ishtar dijo...

¡Claro que se nota el descanso!

Por eso hay que bajar entreno antes de competir, para ir a tope :-).

Cuando me pasa un ciclista como un obús por el carril siempre pienso: "claro, éste fijo que no ha hecho series en la pista ayer o aletas en la piscina esta mañana" ;-))

Besicos!

Lolo dijo...

Y no sólo antes de competir Ishtar, también viene bien de vez en cuando un pequeño escape en pleno proceso de carga... a mi cuando me pasa un ciclista así pienso "seguro que el no tiene que correr después, pero a este le tengo que pillar", luego me dan los calentones de piernas que me dan jajajaja

robert mayoral dijo...

tienes razon, pero cuesta mucho de asimilar la opción de no hacer nada cuando toca algo, aunque el cuerpo te lo esté pidiendo....çbien hecho!