martes, 30 de septiembre de 2008

Preparación temporada 2009

Como bien apuntaba Portsea en los comentarios del otro día, ya tenemos deberes triatléticos para este mes de octubre y ponernos en un aceptable estado de forma de cara a las primeras semanas de noviembre, cuando van a empezar los entrenamientos "de verdad".
Es tiempo de hacer esos minutos más de estiramientos que no haces en marzo porque ya no te da tiempo a llegar a casa y coger las cosas de la piscina mientras pedaleas en el rodillo y te pones el pulsómetro, las zapas de correr y 100 metros crol con puños cerrados.... vamos, cuando necesitamos días de 30 horas para compaginar los entrenamientos con la familia, el trabajo, etc.
Es el momento de visitar al fisio para que deshaga esas contracturas que luego no te quitas por pereza y/o falta de tiempo y que te pueden fastidiar una competición.
Y es el momento en el que puedes hacer una de las cosas más difíciles de conseguir (al menos para mi) y que cuando lo consigues te sientes realmente bien: Escuchar a tu cuerpo, notar como llegas al punto en el que el estiramiento es efectivo pero no duele, cuando las zancadas corriendo no son simplemente poner un pie delante de otro, sino que sabes cuando consigues la posición óptima, sentir el pedaleo "redondo", la consabida sensación de agarrar agua... Creo que estas sensaciones se consiguen sobre todo al inicio de la temporada, y si las logras incorporar en tu entrenamiento diario de la temporada, tienes mucho ganado de cara a la técnica e incluso para evitar lesiones de las que yo llamaría "de vicios", entendidos como gestos incorrectos en la ejecución de un ejercicio.
Ayer empecé con las pautas a seguir durante el mes de octubre: Carrera suave, ejercicios de fuerza y movilidad, progresiones, vuelta a la calma con trote y bastantes estiramientos. Empieza a hacer fresquito por la tarde-noche y la manga larga ha vuelto a la ropa de entrenamiento.

3 comentarios:

Ramón Doval dijo...

Qué serio empiezas. Este año te sales ¡Ya acojonas!

Iván Tejero Vázquez dijo...

Que buenas palabras, es lo bonito de la pretemporada, SENTIR, sin agobios, sin presiones por las competiciones. Escucharte a ti mismo...me encanta.
Un saludo.

Lolo dijo...

Ramón, es simple guerra psicológica, ya que uno no es bueno, que por lo menos lo parezca, no? jajaja

Iván, como bien dices, es lo bueno de las pretemporadas, que aún no padecemos el stress competitivo y eso nos permite disfrutar de esto, que al fin y al cabo es de lo que se trata, no? Gracias por pasarte por aqui, y con tu permiso pasas a estar enlazado ;)