miércoles, 14 de enero de 2009

Duele, pero mola

No es una apología del masoquismo, aunque lo nuestro se acerque bastante, sino la sensación de mis últimos entrenamientos en el rodillo. Ayer sólo hice una hora, pero metiendo unas series de cuestas con todo el desarrollo y la resistencia máxima del rodillo que hacen que las patas no es que te quemen, sino que duelen... y lo peor es que mola. Mola porque notas que estás entrenando duro, mola porque cuando vuelves a pedalear con menos resistencia el molinillo de Armstrong es una tranca, porque las pulsaciones empiezan a bajar rápido después del esfuerzo.... y porque con estos días de entrenamientos indoor me estoy convirtiendo en aún mas adicto al rodillo, para encerrarme, vamos.

Me ha comentado Iván por el facebook la existencia de un rodillo virtual, en un primer vistazo parece que lleva una consola conectada al PC y los recorridos que aparecen en la pantalla se reflejan a la vez en la dureza del rodillo. Si tengo luego un rato lo leeré con mas detenimiento, pero a priori tiene buena pinta. Es la versión moderna de lo que yo hago hasta ahora, que es simular algún recorrido en bici habitual aplicando más o menos dureza al potro.

5 comentarios:

Ramón Doval dijo...

Miedo me das.

Lolo dijo...

Y no veas lo que me está gustando eso del rodillo virtual, cuanto más leo sobre el, mas me convence... habrá que empezar a ahorrar

Nutria dijo...

Del rodillo no hablo, porque lo odio. Pero como llego tarde a tu post anterior, te diré que si he entrenado... y al aire libre. Y casi palmo. Cuento algo en el blog de la Nutria

Dani dijo...

Tú haz mucho rodillo y ya verás cómo acabas. Vas a perder la cabeza...

Lolo dijo...

Concha, después de leer tu post de la aventura del viernes, cualquiera cuenta que ayer no salí a correr porque tenía frío....

Dani, el rodillo es adictivo, y el virtual ese tiene que ser ya la hostia. Qué peligro como me haga con el.